CINTURÓN. sobreuso en gym y consejos en powerlifting
- Kine and Fit
- 30 may 2019
- 5 Min. de lectura

Los cinturones o fajas de entrenamiento son accesorios que día a día se ven con mayor frecuencia dentro de un gimnasio, pero ¿sirven realmente para lograr más fuerza? ¿Ayuda el cinturón a evitar lesiones sobre nuestra espalda?
Les dejo aquí las respuestas a estas preguntas y algunos datos importantes sobre el cinturón de entrenamiento.
El cinturón de entrenamiento o faja lumbar son los nombres más comunes para este accesorio, que tiene un amplio uso y cada vez más frecuente tanto en el ámbito laboral como de entrenamiento. Es importante destacar que no es un accesorio para verse más delgado, acinturado o con abdomen plano, tampoco su finalidad es hacerte sudar (estas son “fajas reductoras” o “fajas térmicas” que tampoco tienen efectos positivos) y mucho menos mejora la postura o corrige nuestra posición. El cinturón de entrenamiento es un accesorio para prevenir una lesión en determinados momentos.
El objetivo del cinturón es aumentar la capacidad de movilizar altas cargas, ya que expande la base de soporte de manera externa, aumentando la presión intra-abdominal y la rigidez de nuestro tronco evitando que la columna se doble entregando una mayor estabilidad a esta zona, reduciendo así la carga axial sobre nuestras vértebras y discos lumbares.
Esta acción que entrega el cinturón es para ayudar a nuestro cuerpo ya que de manera natural tenemos un “cinturón anatómico” conformado por la musculatura del centro de nuestro cuerpo (o llamado “core”, del inglés que significa núcleo). Estos músculos al realizar ejercicio se activan y logran la misma acción que tiene un cinturón, pero en algunos casos es insuficiente y es ahí cuando puede ser necesario su uso; solo en esos casos, cuando la musculatura de manera natural no es capaz de entregar una adecuada estabilidad lumbar sí es aconsejable su utilización.
Como se acaba de mencionar, su uso debe ser exclusivamente cuando uno realizará una elevada fuerza que pueda impactar negativamente sobre nuestra columna, por ende, no es recomendable su uso en el ámbito laboral. Muchas veces tanto en trabajadores independientes creen necesitarlo o grandes empresas obligan a sus trabajadores a utilizarlos, porque son cargadores, vendedores, reponedores, trabajan en construcción, deben moverse constantemente de un lado a otro, algunos porque están mucho tiempo sentado en la oficina, entre otras razones que la gran mayoría cree son “trabajos pesados” y creen necesitar de este accesorio, incluso muchas veces recomendados por prevencioncitas o mutualidades. Diversos estudios e investigaciones desde hace ya más de diez años realizados por el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) y otros organismos oficiales recomiendan no usarlas en los trabajadores, ya que su uso indebido generaba mayor probabilidad de lesión. Actualmente se busca fortalecer musculatura, educar a los trabajadores y no obligarlos a usar este tipo de accesorios.
A nivel deportivo sí es aconsejable su utilización ya que puede prevenir una lesión y su uso debe quedar exclusivamente para cuando uno moviliza una gran carga de peso, la cual puede estar incluida en alguna rutina, pero es importante considerar que estos entrenamientos de cargas máximas no deberían ser frecuentes y cuestionarse si es necesario incluir estos ejercicios con cargas tan altas. En términos generales si no soy deportista de alto rendimiento, ni tampoco practico powerlifting, halterofilia o bodybuilder realizar ejercicios con pesos muy altos no es recomendado. Probablemente si necesito usar cinturón al entrenar es porque aún no debería utilizar pesos tan altos y convendría usar cargas menores hasta tener una estabilización natural acondicionada.
Algunos autores defienden la idea de que su uso no debería justificarse nunca ya que conlleva varias afectaciones negativas. Su uso indebido puede provocar una alteración de la musculatura estabilizadora central, generando una debilidad que puede ir persistiendo y afectar a las actividades más cotidianas, provocando futuras lesiones con actividades pequeñas, también la debilidad de musculatura de core se asocia a otras patologías de columna y dolor lumbar.
Al entrenar genera una falsa seguridad ya que sí ayuda a lograr una mayor fuerza pero no mejora la técnica, los análisis biomecánicos han mostrado que no influye positivamente en la ejecución del ejercicio, pero muchos confunden su uso con “convertirse en súper-humanos” y hacen intentos con cargas mucho mayores a las que pueden movilizar, aumentando el riesgo de lesionarse.
Su uso crea momentáneamente una elevación de de presión intra-abdominal que puede ser perjudicial en personas que tienen enfermedades metabólicas, afectando negativamente al sistema cardiovascular.
Su uso frecuente afecta negativamente a la musculatura de piso pélvico, ya que debe existir una re-distribución de la presión y una gran parte de esta carga es soportada por la musculatura inferior de nuestro tronco, el piso pélvico.
Si tengo una lesión su uso tampoco debería estar recomendado. En estos casos es mejor buscar otros ejercicios donde no sea necesario su uso. La terapia de kinesiología debería estar enfocada en fortalecer la musculatura y no depender de un cinturón para poder entrenar, por ende, la o el profesional te dejará ejercicios más adecuados sin necesidad de depender de accesorios al momento de entrenar.
Entonces ¿Es necesario utilizar un cinturón? Para uso general no. Si levanto una gran carga sí es necesario. También existen algunas disciplinas deportivas que por su esencia es necesario su uso, como son la halterofilia o powerlifting, que su entrenamiento consiste en levantar cargas máximas.
La indicación si usas un cinturón de entrenamiento es que este te sea cómodo, debe estar bien ajustado y quedar entre las costillas y la cadera. Debe ser de un material no elástico para generar una mejor estabilización, en este caso el cuero tiene una mayor durabilidad y tiende a sudar menos, pero los de vinilo son bastante útiles y más baratos. El cinturón debe entregar una movilidad adecuada para el ejercicio que quieres ejecutar, así que debes ir probando cual te es mejor para ti y cuan ajustado debe estar. La hebilla más recomendada es la simple, ya que la doble y la de cierre lever mantienen una tensión constante en todo momento, lo que puede hacerte perder movilidad.
Si practicas powerliftig existen reglas específicas de su uso entregadas por la Federación Internacional de Powerlifting (IPF), la cual dispone que:
- Debe usarse sobre la ropa.
- Puede ser de cuero, vinilo u otro material no elástico y ser similar en sus láminas.
- No debe tener ningún relleno adicional.
- La hebilla debe estar sujeta con remaches y/o cocida, y puede ser de hebilla simple, doble o cierre lever (o liberación rápida).
- Debe tener como ancho máximo de 10 cm., grosor máximo de 13 mm, interior de la hebilla 11 cm, exterior de la hebilla 13 cm, ancho máximo de la trabilla 5 cm y distancia máxima entre hebilla y trabilla 25 cm.
Si eres un “powerlifter”, es decir, practicar el powerlifting o halterofilia es recomendable que uses cinturón de entrenamiento al levantar cargas, pero es importante que también fortalezcas la musculatura estabilizadora central de tu cuerpo, nuestro core y ejercicios para piso pévico deben ser ejercicios considerados dentro de tus rutinas – si es necesario debes asesorarte con un profesional - así evitarás futuras lesiones por una debilidad o desequilibrios musculares, favorecerás la performance de tus levantamientos y estarás muchos más seguro de tu capacidad de fuerza.



Comentarios